martes, 28 de junio de 2011

La forja: Un arte para sensibles

I am finished doing what I swore an oath to God 28 years ago to never do again. I've created, "something that kills people." And in that purpose, I was a success. I've done this because, philosophically, I am sympathetic to your aim. I can tell you with no ego, this is my finest sword. If on your journey, you should encounter God, God will be cut.

-Hattori Hanzo-, Kill Bill Vol. 1 

Hoy quiero hablarles de un tema que considero apasionante desde que era niño, ya que me fascinaba (y hasta la fecha me sigue emocionando) toda la serie de mitos y leyendas que rodeaban a esta actividad. Siendo concreto, estoy hablando de la metalurgia y en particular uno de sus procesos mas conocidos: la forja de armas; además siempre pensé que un herrero era una figura poderosa y a la vez mesurada de la que dependía el destino de héroes, gobiernos y ejércitos, y que sin su maestría en este arte, cualquier estrategia estaba condenada al fracaso.

Dejando de lado la parte heroica del tema, empecemos por conocer qué es lo que pasa al interior de la estructura del material. Tomamos primero mineral de hierro, el cual tiene que transformarse químicamente para convertirse en acero, esto se  logra a través de la aplicación de calor,  para obtener una temperatura de 1540º C. Cuando el hierro llega a esta temperatura funde y se vuelve líquido, en este momento se le agrega carbón, el cual se incorpora a la solución quedando integrado en la estructura cristalina del hierro, que a partir de este momento se vuelve acero siempre y cuando el porcentaje en peso del carbón sea menor al 2.1%,  si este valor es mayor se obtiene arrabio.

Esto describe de manera muy resumida cómo obtener el acero; sin embargo, dependiendo de las características que se deseen obtener en el producto final, existen otras variables que deben controlarse; por ejemplo, los distintos elementos añadidos a la mezcla hierro/carbón, el tipo de mineral usado, la cantidad de impurezas, el método de enfriado, etc.

Además, un factor muy importante a tomar en cuenta es la técnica utilizada por el maestro herrero, una clara muestra de estas técnicas se observa en el característico patrón cuando se produce acero de damasco, la flexibilidad y durabilidad de las katanas samurái obtenida por la mezcla de aceros, la manipulación de las `temperaturas y el plegado del acero sobre si mismo, por mencionar algunas. Es en este punto donde el oficio del herrero se vuelve casi legendario y misterioso, ya que muchas de estas técnicas se mantenían en absoluta secrecía y solo eran  transmitidas de maestro a aprendiz a través de la observación directa y/o la tradición oral.

Actualmente, gracias a la investigación, muchas de estas técnicas se han recuperado y se han desarrollado nuevas formas de metalurgia: se han creado nuevas aleaciones, etc.; generando productos de más alta calidad, durabilidad, flexibilidad o cualquiera que sea la característica que se deseé.  Puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que es un arte y pongo “arte” con toda la intención de la palabra, ya que desde hace cientos de años se le ha conferido un halo de romanticismo y esteticidad que se ven en cuadros de artistas como Velázquez  en el cuadro “La fragua de Vulcano” ,Fernand Cormon en su obra “La fragua” o Anthony van Dyck en “Venus pide a Vulcano armas para Eneas” por  poner algunos ejemplos.

En resumen, por muy tosco o poco “exquisito” que pueda parecer el oficio de la herrería, existen todavía procesos que exigen de la sensible fuerza (valga aquí el oximorón) del maestro, en sentir la hoja del metal para detectar pequeñas imperfecciones en la hoja y/o el filo y en definitiva, se requiere tener una sensibilidad artística muy peculiar, en toda la serie de ornamentos, filigranas, grabados o incrustaciones que enriquecen y adornan semejantes instrumentos, los cuales están destinados (como todo mundo puede deducir) a un fin más simple y mundano. 

¿Quieres saber más del tema? Consulta:

J. D. Verhoeven. “Steel Metallurgy for the Non-Metallurgist”ASM International, 2007
Hrisoulas, Jim. “The Master Bladesmith: Advances Studies in Steel”, Paladin Press, USA, 1991

viernes, 13 de mayo de 2011

El camino del Origami

¿Por qué debe interesarnos el origami? Si lo vemos fríamente, es muy difícil volverlo rentable, requiere realizar gastos en la compra de los materiales, y no siempre vamos a tener la paciencia y/o habilidad para realizarlo. Pero creo que aquí es en donde reside la oportunidad de ver el valor intrínseco en el aprendizaje de este legendario arte.

Primero vamos a analizarlo desde un punto de vista técnico-científico, el origami esta basado en una de las herramientas fundamentales de construcción del conocimiento: las matemáticas, cualquiera que haya tenido la curiosidad de leer algo acerca del tema, sabrá que existen unas bases o “cimientos” (por llamarlos de alguna manera) muy básicos a partir de los cuales se da la creación de modelos más complejos. Análogamente, tenemos la suma, resta, multiplicación y división, entre otros, como funciones fundamentales, en la creación de modelos, teoremas, axiomas, etc.

Siguiendo en esta misma línea de pensamiento, el origami responde a las reglas establecidas en los siete axiomas de Huzita-Justinque de manera muy resumida, indican las interacciones que se originan por la interacción entre puntos, líneas, dobleces y planos. Además el origami, no se limita solamente a la representación del mundo figurativo, sino que existe una rama muy vasta, dedicada al estudio y modelado de sólidos geométricos (teselaciones) y abstractos, llegando a tales niveles de especialización que existe software ex profeso para el estudio, desarrollo y estudio de tales modelos. 

El otro punto a analizar es el filosófico y desde mi punto de vista, el que contiene más riqueza  y profundidad. Para empezar, el origami tiene un origen muy antiguo (mas de mil años) y surge con motivos religiosos en donde llegó a simbolizar la unión espiritual y la buena fortuna, posteriormente, forma parte de la educación considerada de etiqueta social y cultural, terminando por tomar un giro pedagógico el cual se ha mantenido hasta nuestros días.

Pero esta pedagogía no sólo se queda en el aspecto técnico, sino que al basarse en la contemplación del mundo para su interpretación a través del papel, se favorece la disciplina y la paciencia, enaltece la calma y la perseverancia se vuelve la herramienta fundamental de uso diario, incluso se ha llegado a utilizar como terapia. El término utilizado que resume este modo de ver y analizar el mundo (y algunos de los mas ortodoxos dirán que forma parte de un estilo de vida) se conoce como “origamido”.

Finalmente, siempre quedará el aspecto lúdico intrínseco del origami ¿Quién no ha matado tiempo haciendo un barquito de papel? ¿Se acuerdan de los come pulgas con los que se jugaba en la primaria? Y nadie lo podrá negar, pero todos aquellos que hayan manipulado una hoja de papel para transformarla en un objeto que represente algo para nosotros, han experimentado la abstracción que se genera al concentrarse en fabricar la figura, y al final, por un leve momento; podemos mantener un estado zen de tranquilidad, con la sola contemplación de aquello que hemos creado; es en pocas palabras, tener un momento de paz a través de lo efímero del papel.

¿Te interesa saber más del tema?
Consulta:

K. Haga, "Origamics. Mathematical explorations through paper folding", World Scientific Publishing Co., Singapur, 2008.

M.G. Lafosse, "ORIGAMIDO. The art of folded paper", Quarry BooksRockport Publishers, Minneapolis, 2000.



viernes, 8 de abril de 2011

El dorado secretro de la carne

Acaban de poner frente a ti un excelente corte de carne, el color es de un dorado brillante y rezuma unos deliciosos jugos que ya estás pensando en absorber con un pedazo de pan rústico, pero la experiencia no termina ahí, al momento de cortarlo sientes la suavidad de la carne; la cual no ofrece resistencia al filo del cuchillo, está justo en el punto que la pediste. Y al final, el mejor momento de todos, pones el pedazo recién cortado en tu boca, la temperatura es la adecuada, la cantidad de sal perfecta, jugoso y es suave como la mantequilla, muerdes... y se desata toda una serie de sensaciones y remembranzas que te obligan a cerrar los ojos, masticas lentamente y solo alcanzas a murmurar ¡mmmmh!...

¿Se antoja, no? Lo cierto es que desde que el hombre descubrió el fuego, esta misma escena se ha repetido millones de veces, en mayor o menor medida y dependiendo de la habilidad del responsable de preparar la carne. Pero, ¿Cuál es el origen de ese agradable color dorado? ¿De dónde provienen toda esa gama de sabores y olores? ¿Qué es lo que debemos saber para preparar el corte perfecto? 

Pues bien, el estudio inicial de este proceso químico se lo debemos a Louis-Camille Maillard quien fue un médico y bioquímico francés que se dedicó al estudio de la bioquímica celular. Su trabajo más conocido fue por haber sido el primero en describir y explicar detalladamente la reacción entre los aminoácidos y los azúcares que se dan al calentar los alimentos o mezcla de los mismos a una determinada temperatura, básicamente describió el proceso de caramelización de los alimentos.


¿Cómo sucede esto? Primero se necesita una fuente de energía, la cual proviene del calor de la cocción, una vez alcanzada cierta temperatura, un grupo reactivo de los azúcares reacciona con un grupo reactivo de las proteínas formando un producto complejo inestable, que se separa o rompe, dando origen a otras sustancias que vuelven a combinarse entre si; dando como resultado fragancias volátiles y la aparición de una coloración parda o marrón en el alimento. 


Este tipo de reacciones, no sólo se da durante la cocción de la carne, sino que se presenta en otro tipo de alimentos y/o preparaciones culinarias, por ejemplo: el color tostado del exterior de las galletas, el caramelo elaborado de mezclas de leche y azúcar, el color de alimentos tales como la cerveza, el café, y el jarabe de arce. 


Finalmente, a develar el mito.

Dicen que al sellar la carne (concepto que se creó en el siglo XIX), ésta se mantiene jugosa para su degustación, sin embargo, lo que se observó en ese entonces, fue que el calor coagulaba las proteínas de la superficie de la carne, y se supuso que la costra formada aprisionaba el jugo. Actualmente, diversas investigaciones demuestran lo erróneo de esta hipótesis y de las cuales quisiera compartir (de manera muy resumida) lo que dicen:

1. La carne a la parrilla emite un suave silbido mientras se cocina: esta señal proviene ldel jugo que sale de la carne y se evapora; el ruido se produce por el vapor al salir.
2. Cuando sacamos la carne del sartén y se coloca en el plato, se observa inmediatamente la aparición de un jugo. Este jugo sale de la carne cuando ya está totalmente cocinada; por lo tanto, la pretendida impermeabilidad de la capa externa es bien escasa.
3. El desglasado del sartén se realiza para disolver los jugos que han salido de la carne durante la cocción y que están caramelizados.
4. La “merma de cocción” no es otra cosa de perdida de jugo por evaporación. 

¿Cómo podemos entonces conservar la máxima jugosidad en la carne? Una solución consiste en no cocinarla demasiado o se puede cocinar a fuego fuerte: así la carne se asa rápidamente y el jugo no tiene tiempo de salir en gran cantidad. También hay que evitar la adición de sal antes o durante la cocción y una última recomendación es evitar el pinchado de la carne durante la cocción, a fin de evitar que se escape el jugo. 

Gracias a el olor y sabor producidos por estas reacciones químicas, podemos apreciar en su totalidad, la gran complejidad que puede tener preparar un  pedazo de carne como mandan los cánones culinarios más estrictos (dicen que siempre se debe pedir la carne término medio o tres cuartos) pero al final, lo más importante es el gusto propio, los acompañamientos a seleccionar para acompañar los cortes y cual va a ser la bebida que mejor va maridar nuestro apreciable pedazo de animal muerto.

¿Quieres saber más del tema? 

Consulta:
Córdova Frunz, J.L., "La química y la cocina", Colección La Ciencia desde México, FCE.1998
This, H., "Los secretos de los pucheros", Ed. ACRIBIA, España, 1993

jueves, 31 de marzo de 2011

¿Existe en tu vida una máquina Goldberg?

¿Quién no se acuerda cuándo éramos niños y veíamos en las caricaturas o películas (léase "Los Goonies", por ejemplo) de aquellos armatostes o dispositivos súper intrincados y muy complejos destinados a ejecutar de manera laboriosa las tareas cotidianas más sencillas, como abrir una puerta, cambiar de página un libro o encender la luz? ¿si? ¿no? Bien, esto se conoce como una "máquina Goldberg"

Y para entrar en materia, empecemos por conocer lo que son estos aparatos y a su creador. Un dispositivo o máquina de Rube Goldberg es cualquier mecanismo muy complejo y costoso, que realiza una tarea muy simple de una manera indirecta, rebuscada y demasiado elaborada. Las máquinas que mejor ejemplifican este concepto son aquellas en las que se va viendo poco a poco el paso por las distintas etapas del dispositivo hasta lograr alcanzar la meta establecida; se conciben como algo absurdo y que se complica más cuando se realiza de una manera incierta. Una máquina de Rube Goldberg tiene generalmente por lo menos diez pasos.

En cuanto a su creador, Reuben Lucius Goldberg (1883–1970), fue un caricaturista, escultor, escritor e ingeniero que se graduó en Berkeley en 1904, y trabajo durante seis meses, para el ayuntamiento de San Francisco, en el diseño de la red de alcantarillas de su ciudad natal.


Sin embargo, abandonó su carrera como ingeniero, y poco después empezó a trabajar como dibujante humorístico en el diario San Francisco Chronicle. Al año siguiente fue contratado por el San Francisco Bulletin,donde permaneció hasta 1907, encargado de ilustrar la sección deportiva. Ese mismo año se trasladó a Nueva York. Aquí dibujó historietas para varios periódicos neoyorquinos, incluyendo el New York Evening Journal y el New York Evening Mail. Sin embargo, lo que le dio fama duradera fue la creación del Profesor Lucifer Gorgonzola Butts. En esta serie, Goldberg dibujaría diagramas esquemáticos etiquetados de "invenciones" cómicas del imaginario profesor Lucifer Gorgonzola Butts. 

¿En donde podemos ver ejemplos de estas máquinas?

  • En la serie de cortos y largometrajes Wallace y Gromit.
  • Las películas de la serie Destino final, en la manera en que la "muerte" localiza y mata a sus víctimas
  • Las máquinas de Rube Goldberg son utilizadas frecuentemente por Tom en Tom y Jerry.
  • En la película Regreso al Futuro el Doc Brown utiliza una máquina Golberg para alimentar a su perro Einstein.

Actualmente, el término "Rube Goldberg" se aplica a algo "que se logra por rodeos extremadamente complejos,que aparentemente podría hacerse de manera simple" (pongan en este espacio el trámite y/o aprobación de gobierno que quieran) abarcando campos que van de la computación hasta política y economía.

Espero que haya sido de su agrado y el objetivo de este blog es quitarnos todas las complicaciones y enredos en los que vivimos el día a día, por medio de la difusión de datos, información y análisis de carácter científico y didáctico, así como el intercambio asertivo de opiniones de la comunidad virtual de la web. Por lo pronto, bienvenidos, y dejo la siguiente pregunta ¿cuántas veces te dicen que no te compliques la existencia?

¿Quieres saber más del tema? Visita www.rubegoldberg.com